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Festival con asistencia multitudinaria

El inicio del Bilbao Live Festival se caracterizó por el sol y el calor que acompañaron durante toda la jornada, algo que animó a casi 35.000 personas a subir a Kobetamendi para disfrutar de las actuaciones de grupos como The Raveonettes, The Charlatans o los mas esperados: The Police, con Sting a la cabeza, que hicieron estremecer a los asistentes con sus canciones mas universales.

El sábado, a pesar de la incesante lluvia y el barro que el agua provocó en el recinto, no impidió que unas 28.000 personas se acercaran al monte Kobetas para disfrutar de las actuaciones de R.E.M o Lenny Kravitz que interactuaron a la perfección con el público asistente.

El Bilbao BBk Live festival cerró esta tercera edición con la actuación de Madness, a los que precedieron Tequila en el escenario, que volvían para hacer vibrar a jóvenes y mayores con sus éxitos mas sonados. El cantante Quique Gónzalez o los gruposThe Blues Brothers Band, Riders of the Storm o ZZ Top, fueron algunos de los conciertos de clausura del festival.

Viernes 4 de Julio. La primera jornada de la tercera edición del Bilbao BBK Live empezó muy calurosa. Los que andaban por las campas del Monte Cobetas se aprovisionaron de líquido, agua o cerveza en su mayoría, para soportar el calor e intentaban encontrar alguna sombra, o en su caso taparse la cabeza con lo que tuvieran a mano: pañuelos, viseras, chaquetas o incluso papeles.

Con retraso iniciaron su actuación The Raveonettes en el escenario principal, un dúo danés al que acompañaron otros dos músicos en el escenario. El cuarteto se formaba con los dos componentes del dúo, chico a la guitarra y cantando y chica cantando y tocando la pandereta, junto con otra guitarrista y un medio batería. Lo de medio va porque sólo tenía un par de tambores. Algo estáticos todos, a excepción del cantante.

Morcheeba atrajo a más público, alrededor de las 19:30 horas en el escenario 2. Con nuevos miembros, incluyendo una vocalista que estuvo a la altura de sus predecesoras y que se metió al público en el bolsillo interactuando con los espectadores y bailando, el grupo interpretó muchos de los temas importantes de su carrera, como "Rome wasn't built in a day," a lo largo de una hora.

Los estadounidenses The Dandy Warhols atrajeron también a bastante gente hasta el escenario principal con un rock mucho más cerca del británico que el de su país y, hablando de Brit Pop, The Charlatans triunfaron con sus melodías sementeras y su cantante que no paró en ningún momento del concierto, de aproximadamente hora y veinte de duración, de bailar, saluda al público y mover el micrófono. También se permitió el lujo de bajar las escaleras que había en el medio del escenario para dar la mano a los de la primera fila.

Casi una hora de espera para ver a otros británicos. Empezó a llover antes de que en el escenario principal apareciese el trío The Police que congregó a tanta gente como hiciera Metallica el pasado año. Miraras por donde miraras, sólo había gente. Desde el primer momento el público se puso a corear las canciones del mítico grupo, a bailar y a aplaudir. Un tema clásico tras otro es lo que ofrecieron Sting, Andy Summers y Stewart Copeland. A la hora desaparecieron del escenario y alguien no dudo en comentar que el bolo había terminad. Se equivocó… pero no por mucho, porque volvieron a salir a escena para ofrecer cerca de media hora más de concierto. "Every breath you take", "Roxanne", "Every little thing she does is magic", "Don't stand so close to me" o "De do do do, de da da da" no faltaron en el repertorio.

Sábado 5 de Julio. El gran día del festival, sin duda alguna, en el que 28.000 personas aguantaron una lluvia constante como hacía tiempo que no se veía en Bilbao para ver especialmente a Lenny Kravitz y a R.E.M.

A eso de las 5 y 20 de la tarde el grupo Krakovia despertó bastante espectación para las horas que eran con su punk rock, la cresta de su cantante masculino y Vinila Von Bismark, su cantante femenina que acabó la actuación por los suelos y que se ajustó los guantes negros que llevaba a lo Rita Hayworth en "Gilda".

Algo más de las siete de la tarde eran cuando aparecieron The Sunday Drivers en ese mismo escenario principal. Acompañados por el galés Lyndon Parish a la guitarra y a los teclados, los toledanos desgranaron una serie de temas pop demostrando que se merecen triunfar en el mundo de la música por su buen hacer. El cantante, guitarra acústica en mano, dio las gracias a los que aguantaban el sirimiri estoícamente desde el principio de su actuación, y es que desde que empezó no paró.

Quedaba menos para el primer plato fuerte del día, y los pobres The Fratellis lo debieron notar porque muchos se agolpaban ya frente al escenario principal aguardando con ganas y mucho frío a Lenny Kravitz.

Puntual como un reloj salió el neoyorkino, empezó a tocar casi encima de la canción que salía por los altavoces. Desde el prncipio el estadounidense se metió a los asisentes en el bolsillo, se levantó las gafas para leer unos carteles que sujetaban unas chicas en la primera fila y se puso a hacer lo que mejor sabe, cantar y tocar la guitarra eléctrica. Le dio igual empaparse y bajó a saludar al público que agradeció su gesto. Durante hora y media, desgranó éxitos como "I'll be waiting" (que tocó sentado en un gran piano transparente), "Fly away", "American woman" o "Are you gonna go my way" que hizo saltar a todo el mundo.

Larga espera bajo la lluvia, para ver a R.E.M. Pero mereció la pena empaparse, tiritar y mancharse de barro para ver a Michael Stipe y compañía. Con pantallas en las que se mostraban momentos del concierto, la banda estadounidense dio un recital de lo que sí se debe hacer en un concierto, no como The Police qe hicieron justo lo contrario. Stipe no se cansó de dar las gracias, contar algna que otra historia cmo la de una chica bilbaína que conoció en Georgia allá por 1984 y de hacer que el público corease canciones como "Losing my religion", "Imitation of life" o "Man on the moon". Se les perdonó que se dejaran "Everybody hurst" en el tintero.

Gran momento el d los teléfonos móviles. Stipe pidió al público que levantase los celulares cuando él lo dijera e hizo una comparación de la campa del Cobetas llena de gente levantando sus móviles con la ciudad de Los Ángeles vista desde una colina. Hora y media y comentarios de pobres The Prodigy. Algunos se quedaron, pero la mayor parte de las 28.000 personas que subieron hasta el monte decidieron salir del barrizal, coger el autobús para regresar a casa y quitarse de encima la ropa empapada.

Domingo 6 de Julio. Interesante jornada final del tercer Bilbao Live Festival, marcada por la avería del metro que seguro hizo que muchos subieran más tarde de lo que habrían querido hasta Cobetas.

La programación iba con retraso, tanto que las puertas se abrieron a las 16:40 horas en vez de a las 16 horas y Quique González salió a cantar media hora más tarde de lo previsto. A las 17 horas.

La organización parece que tenía previsto la lluvia del día anterior porque llenaron de arena y paja el camino entre la entrada, que también actuó de salida, y el escenario secundario donde se celebraron los conciertos del día.

Quique González y la Aristocracia del Barrio actuaron media hora escasa. Después llegaron The Blues Brothers Band y no defraudaron a sus seguidores que corearon canciones como "Sweet home Chicago", "Soul man" o "Everybody needs somebody".

Si The Blues Brothers Band cuenta con tres de los miembros originales del grupo, Riders on the Storm cuenta con dos de The Doors. El rubio cantante parece que convenció a los fans de la legendaria banda del fallecido Jim Morrison. No faltaron en su repertorio clásicos como "Break on through (to the other side)", "Touch me" o "Light my fire" con la que se despidieron.

Míticos los ZZ Top, que descargaron más decibelios que nadie durante la jornada y eso que sólo sonaban la guitarra eléctrica de Billy Gibbons, el bajo y la batería. Durante algo más de media hora cantaron canciones que forman parte de la historia del rock como "Gimme all your lovin'" y "La grange".

Y clásicos también son Tequila. Con Alejo Stivel y Ariel Rot a la cabeza, Rot fue el más laureado con gritos de "Ariel, Ariel", pusieron al público a cantar y a saltar con "Rock and roll en la plaza del pueblo", cantada dos veces de diferente manera, "Quiero besarte", 2Dime que me quieres", "Nena" o "Salta".

Con más de hora y media de retraso, tras los "chupitos" de Tequila muchos decidieron volver a casa. Los trasnochadores se quedaron a disfrutar de Madness.

La tercera edición del festival ha resltado ser la mejor de todas, a pesar del calor de un día y de la lluvia de otro.